Por: José David Restrepo, Gerente LHH Costa Rica y Guatemala
En mis más recientes conversaciones con diversos clientes de diferentes organizaciones, sectores y países, ha surgido una pregunta común, ¿Cómo podemos potenciar el desempeño de los equipos en entornos tan diversos, remotos y cambiantes?
Los equipos en la organización vienen cambiando, la forma de organizarse, la jerarquía, la autonomía para tomar decisiones, la mezcla de diferentes generaciones, la relación en entornos híbridos o virtuales, diferentes geografías, etc.
Y a esto, podemos sumarle diferentes expectativas, paradigmas, formas de trabajo y bajos niveles de engagement, lo que se torna en un gran reto para los lideres, ¿cómo podemos cohesionar y elevar la efectividad de los equipos sin fallecer en el intento?
No es una pregunta sencilla ni creo personalmente que exista una receta mágica, como no existe para nada que implique el comportamiento del ser humano, sin embargo, en una de sus ultimas investigaciones, LHH en colaboración con Corporate Research Forum generan un documento con ideas que, a título personal y como líder, considero valiosas y relevantes como guía de actuación para continuar avanzando con este reto.
Comparto algunas de las ideas que más me llamaron la atención:
- Propósito compartido: Los equipos de alto rendimiento están alineados en un propósito claro, esto es conocido, pero olvidamos fortalecerlo permanentemente, además debe venir acompañado de celebrar avances y brindar recompensas acordes con el propósito. Esto fomenta un sentido de pertenencia y compromiso.
- Establecer entornos de confianza y seguridad psicológica: La confianza y la seguridad psicológica son fundamentales para el funcionamiento efectivo del equipo. Un entorno donde los miembros se sienten seguros para expresar sus opiniones y cometer errores sin temor a represalias es crucial para el aprendizaje y la mejora continua.
- Agilidad y adaptabilidad: La capacidad de un equipo para adaptarse a cambios y reflexionar sobre sus procesos es esencial. Equipos ágiles pueden ajustar sus métodos de trabajo y comportamientos para mejorar su efectividad y responder a las necesidades cambiantes del entorno.
- Diversidad de perspectivas: La inclusión de diferentes perspectivas en la toma de decisiones enriquece el proceso y mejora la calidad de las decisiones. Fomentar un ambiente donde se valoren las opiniones diversas es clave para la innovación y la resolución de problemas.

La pregunta entonces es, ¿Qué podemos hacer como líderes para potenciar estos aspectos?:
- Celebrar la diversidad: De poco o nada nos sirve tener diferentes géneros, razas, generaciones, etc; si mantenemos los sesgos inconscientes y bloqueamos los aportes de quienes piensan diferente. Reconocer y valorar las diferencias individuales dentro del equipo mejora la dinámica del grupo, potencia la creatividad y la innovación al aprovechar las diversas habilidades y perspectivas de los miembros.
- Fomentar el diálogo abierto: Crear un espacio donde los miembros del equipo puedan debatir ideas de manera constructiva y sin miedo a represalias. En términos consultivos buscamos alto nivel de fricción intelectual, baja fricción personal, esto es un reto de madurez y entornos sanos de relación.
- Inversión en desarrollo de equipos: Equipos fuertes hacen organizaciones fuertes, destinar tiempo y recursos a “afilar el hacha” permite elevar el rendimiento de los equipos y mejorar su sinergia de trabajo al interior de la organización. Esto puede incluir coaching de equipo y actividades de construcción de relaciones.
- Establecer normas y procesos claros: Definir claramente los procesos de trabajo y las normas de comportamiento desde el inicio. Esto ayuda a los miembros del equipo a saber qué esperar y cómo interactuar, lo que a su vez construye confianza y compromiso.
- Reflexión y aprendizaje continuo: Permitir tiempo para la reflexión después de implementar nuevos procesos o cambios. Esto ayuda a los equipos a aprender de sus experiencias y a adaptarse de manera más efectiva a futuras situaciones.
La verdad es que ser líder es un reto de aprendizaje permanente, en muchas ocasiones las acciones que consideramos correctas pueden no generar los resultados esperados, pero es importante seguirnos nutriendo para fortalecer nuestros equipos y organizaciones.
Team Efectiveness, Corporate Research Forum, sponsored by LHH. 2024.

